lunes, 19 de septiembre de 2016

El silencio de los puntos

De todas las cosas de las que me arrepiento, empiezo por aquellas que realmente no escribí. Cosas que debí haber plasmado en el papel y tal vez, ensimismado en la divagación mental que siempre me absorbe y me hace fiel seguidor de mi curiosidad ineludible, pesada y a veces, venenosa. Me ha llevado a los confines del mundo, al menos, este pequeño mundo encerrado entre montañas. Esa curiosidad me ha llevado a recovecos perdidos de la ciudad, hundiendome a veces en los vientos de los mejores lugares y el sudor de la frente, cayendo al concreto en las aceras de aquellos lugares que nos hacen huir. Con toda esa curiosidad pude haber escrito mil cosas, pero su exacerbante manía de encontrar interesante cualquier cosa, sólo me hace arrepentir de no haberlo escrito todo. Como dice un profesor, amigo y casi mentor del silencio, lo que no está escrito no existe y lo que no tiene un punto final, seguirá haciendo ruido.

1 comentario:

  1. El error más grande que puede tener un escritor, creo yo que es el perder las ideas que se vienen a la mente de repente y que tal vez cuando se quieran recordar ya no estarán.

    Creo que sería conveniente la creación de párrafos para que la escritura se vea más "organizada".

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