Primero, evite las despedidas, no invite a nadie a conocer su intención. Observe dentro de su habitación si posee objetos como: navajas, tenedores, cuerdas, píldoras o medicamentos viejos, productos de limpieza o alguna clase de elemento que pueda acabar con su vida. Escoja cualquier objeto y a continuación plantee la siguiente pregunta: ¿Por qué la vida me odia? Llore de ser necesario y observe de forma melancólica los retratos familiares donde sí era feliz. Encierrece en su cuarto y busque una hoja de papel y lápiz, escriba alguna excusa vacía donde explica por qué decidió acabar con su vida y deje la nota en un lugar visible. No hable con Dios, si su objetivo real es morir, él intentará disuadirlo. De acuerdo a la técnica escogida, ejecutela, pronto. Rápido y sin vuelta atrás.
Piénselo dos veces.
Bueno, ¿realmente es para tanto? ¿Por qué no busca ayuda?
¿Acaso no sería bueno una última comida? No sé, como los presos condenados a muerte que les permiten tener una última gran comida, ¿algún último deseo?
Arrepiéntase
Si ya llegó hasta aquí, debe aceptar o al menos considerar que usted no tiene determinación, usted de forma seria, es un cobarde. Carece del poder decidir incluso la resolución de su muerte y ahora puede también dudar de su verdadera utilidad en el mundo, ¿ha pensado usted en suicidarse?
Muy buenas instrucciones.
ResponderEliminarCon respecto a la forma del texto creo que sería apropiado poner el paso a paso de cada una de las instrucciones para suicidarse, así el lector podrá identificar en cuál parar o dónde adelantar el proceso.